El budismo proviene de las enseñanzas del Buda Sakyamuni, un verdadero príncipe conocido con el nombre de Siddharta Gautama que vivió en India hace más de 2.500 años. El planteamiento central de las enseñanzas del Buda tiene que ver con el hecho de que todo los seres humanos queremos evitar el sufrimiento y buscamos la felicidad, pero nos equivocamos al hacerla depender de factores externos, tales como la riqueza material, la fama, la salud, la gloria, los amigos, entre otros.
De acuerdo con las formulaciones del Buda no es posible encontrar la felicidad en ninguna de estas cosas ya que todas ellas, al tener un origen, están sujetas a tener un fin. Según lo que el Buda descubrió por medio de la meditación, la única felicidad que no está sujeta ni a causas ni a condiciones es la que nos proporciona el conectarnos con la verdadera esencia de nuestra mente, la cual es carente de miedo, es compasiva y
gozosa.
Para el Buda todos los seres tenemos la potencialidad de ser felices y amar sin límites a los demás pero, sin embargo, esta realización nos es vedada por velos conceptuales y emocionales que nos impiden contactar nuestra verdadera naturaleza.